1.- ¿Qué es el síndrome de Fibromialgia? (S.F.M.)

La fibromialgia (también conocida como ” F.M.”) es una condición compleja y crónica que ocasiona dolores generalizados, un agotamiento profundo, y también una variedad de otros síntomas. Sus efectos se sienten principalmente en los músculos, tendones y los ligamentos por todo el cuerpo. A diferencia de la artritis, sin embargo, con la Fibromialgia no hay inflamación, y tampoco afecta directamente las articulaciones del cuerpo.

Generalmente, el dolor ocasionado por la Fibromialgia consiste en dolores o ardor generalizados, de naturaleza impredecible. Su severidad varía de un día a otro, afectando a diferentes partes del cuerpo. En algunas personas, el dolor puede ser muy severo e incapacitante, mientras que en otras, sólo ocasiona un malestar leve. Asimismo, la fatiga que muchas veces acompaña la Fibromialgia va desde una sensación de un ligero cansancio hasta el agotamiento total.

El porcentaje de fibromiálgicos está en el 4% de la población mundial. En la isla de Lanzarote se calcula que hay más de 2.000. Es más frecuente en mujeres que en hombres (90% de mujeres frente al 10% de hombres), pudiendo manifestarse a cualquier edad, incluso en niños y adolescentes.

Es muy importante que exista un buen conocimiento de esta patología en los diferentes ámbitos que tienen relación con el enfermo. Siendo fundamental el apoyo laboral y familiar, para poder un afrontar positivamente la misma.

Aunque la severidad de los síntomas varía en cada persona, la FM se parece a un estado post-viral. Este aspecto y muchos de los síntomas de la FM tienen gran similitud con otro trastorno llamado el Síndrome de Fatiga Crónica.

2.- Puntos sensibles del SFM

Identificados en 1990 por el Colegio Americano de Reumatología (con palpación digital usando presión aproximada de 4 kg)

1 & 2, Occipucio: bilateral, en los puntos de inserción de los músculos suboccipitales.

3 & 4, Cervical Inferior: bilateral, en los aspectos anteriores de los espacios intertransversales entra las vértebras C5-C7.

5 & 6, Trapecios: bilateral, en el punto medio del borde superior.

7 & 8, Supraespinosos: bilateral, en los punto de origen, supraescapular cerca del borde medio.

9 & 10, Segunda costilla: bilateral, en las segundas articulaciones costocondrales, un poco lateral a las articulaciones en las superficies superiores.

11 & 12, Epicóndilo lateral: bilateral, 2 cm. distal a los epicóndilos.

13 & 14, Glúteo: bilateral, en los cuadrantes superiores externos de las nalgas en el pliegue anterior del músculo.

15 & 16, Trocánter Mayor: bilateral, posterior a la protuberancia trocantérica.

17 & 18, Rodilla: bilateral, en la almohadilla medial de grasa cerca de la línea de la articulación.

puntos

3.- Síntomas asociados a la Fibromialgia

Además del dolor y agotamiento, las personas que sufren de fibromialgia generalmente experimentan algunos de los siguientes síntomas:

  • TRASTORNOS DEL SUEÑO – A pesar de dormir el tiempo suficiente, los pacientes que sufren de FM pueden despertarse y sentirse todavía cansados, como si apenas hubieran dormido. Por otra parte, pueden también experimentar dificultad al tratar de dormir o en mantenerse dormidos.
  • ANQUILOSAMIENTO – La rigidez del cuerpo es un problema importante experimentado por la mayoría de los pacientes. Esta rigidez puede suceder especialmente temprano, al despertarse, o al estar durante un tiempo prolongado sin moverse. También puede manifestarse debido a cambios del tiempo.
  • AUMENTOS DE DOLORES DE CABEZA O DE LA CARA – Los pacientes con Fibromialgia pueden experimentar frecuentes jaquecas, ocasionadas tal vez por un dolor que se acusa en las áreas sensibles del cuello o de los hombros, o pueden relacionarse con dolores en los músculos y otros tejidos blandos cerca de la articulación temporomandibular (conocida por las siglas en inglés “TMJ”), que se localiza en donde la mandíbula se junta con los oídos. En este caso, también se experimentan dolores en la mandíbula y en la cara.
  • MALESTAR ABDOMINAL – Muchas personas con FM experimentan trastornos digestivos, dolores abdominales, meteorismo, estreñimiento y diarrea. En conjunto, estos síntomas se llaman “síndrome de intestino irritable”.
  • VEJIGA IRRITABLE – Es posible que los pacientes con FM experimentan un aumento en la frecuencia de orinar o mayor urgencia para hacerlo, muchas veces, sin que haya una infección de la vejiga.
  • PARESTESIA – A veces, la FM se asocia con un entumecimiento u hormigueo; algo que se manifiesta principalmente en las extremidades.
  • DOLORES DEL PECHO – A veces, los pacientes con FM experimentan una condición conocida como “costocondralgia”, la cual comprende dolores musculares donde las costillas se unen con el esternón. Puesto que la costocondralgia se parece a los síntomas de enfermedades cardíacas, si se experimentan dolores torácicos, sería una buena idea consultar con el médico.
  • TRASTORNOS COGNITIVOS – Los pacientes con FM frecuentemente se quejan de dificultad para concentrarse, “lentitud mental”, lapso de la memoria, confusión al hablar o escribir, torpeza o una tendencia a dejar caer cosas. Estos síntomas tienden a cambiar de un día para otro.
  • DESEQUILIBRIO – Muchos pacientes con FM experimentan problemas de equilibrio o mareos. Típicamente, no se manifiesta como el vértigo clásico, que produce una sensación de estar dando vueltas, sino que se manifiesta al estar de pie, cuando se está conduciendo o leyendo.
  • MAYOR SENSIBILIDAD AL MEDIO AMBIENTE – Son comunes las reacciones a muchas sustancias, parecidas a las reacciones alérgicas, como sensibilidad a la luz, a los ruidos, y olores, así como a cambios del tiempo. También es común experimentar sequedad de la piel, los ojos o la boca.
  • OTROS SÍNTOMAS – Hay cada vez más síntomas y síndromes que se vienen asociando a la FM.

4.- Diagnóstico

En la actualidad no existe ningún análisis de laboratorio para el diagnóstico de FM. Para diagnosticar la Fibromialgia, primero se deben eliminar otras enfermedades que tienen síntomas semejantes (enfermedad tiroidea, lupus, enfermedad de lyme, artritis reumatoide, etc.). Según los criterios diagnósticos oficiales, establecidos por el Colegio Americano de Reumatología, un paciente tiene que presentar dolores generalizados en los cuatro cuadrantes del cuerpo durante un período de por lo menos tres meses. Asimismo, el paciente debe tener 11 de los 18 puntos sensibles cuando el médico le examina sitios específicos del cuello, los hombros, el pecho, las caderas, las rodillas y los codos, aunque es posible que los pacientes no sepan que tales puntos sensibles existen. Los reumatólogos y fisiátricos (especialistas en medicina física y rehabilitación) son los más experimentados para diagnosticar la FM.

5.- ¿Como se trata la Fibromialgia?

Hasta la fecha, no hay una cura para la FM. El tratamiento consiste en controlar los síntomas en el mayor grado posible. Ya que las respuestas a los tratamientos disponsible varían mucho de paciente a paciente, es posible que se tengan que intentar varios modos de tratamiento antes de establecer el más satisfactorio. Por eso, el tratamiento exitoso de la FM puede involucrar la colaboración de una variedad de profesionales médicos. Por lo general, los siguientes tratamientos, utilizados solos o en varias combinaciones, ayudan a los pacientes a sentirse mejor y a mejorar su calidad de vida:

  • Medicamentos: Para aliviar los dolores y mejorar el sueño, muchas veces se recetan dosis bajas de medicinas para aumentar el nivel de la serotonina (una sustancia química en el cerebro que controla el dolor y el sueño). Además, pueden ser útiles los fármacos no esteroides, antiinflamatorios (ibuprofeno, aspirina…). A veces se requiere el uso de medicamentos específicos para tratar otros síntomas (como lo son trastornos abdominales o reacciones alérgicas).
  • Terapia física:Entre las muchas terapias disponibles se encuentran: el masaje, la liberación miofascial, terapia craniosacroilíaca, estímulos eléctricos leves, el uso de calor (aplicación de almohadillas húmedas y calientes, baños de agua caliente), el uso del frío (aplicación de almohadillas frías), ultrasonido, capacitación sobre postura y movimiento, y tratamientos quiroprácticos.
  • Ejercicios: El hacer ejercicios leves resulta ser de gran provecho para aliviar los dolores musculares, ya que aumentan la circulación de la sangre y amplían el radio de movimiento. Los profesionales de salud generalmente recetan ejercicios de flexibilidad y de bajo impacto (ejercicios en el agua en una piscina de agua calentada a 85°F, caminar, el uso de un molino de rueda de andar o de máquinas de esquí nórdico).
  • Tratamientos alternativos: Con cada vez con más frecuencia, los pacientes de FM están descubriendo que pueden aliviar sus dolores empleando medios de tratamientos tales como la biorretroalimentación, yoga, tai chi, manejo del estrés, asesoramiento alimenticio, la acupuntura… También es esencial el apoyo emocional para ayudar a los pacientes con FM a controlar la gama de síntomas inquietantes y a hacer los cambios necesarios en su estilo de vida. Dicho apoyo puede conseguirse de manera informal de grupos de auto y mutuo-apoyo, de su entorno laboral, miembros de la familia o amigos. Se anima a que busquen ayuda profesional aquellas personas que tienen dificultades para ajustarse a una vida con Fibromialgia.

6.- ¿Qué causa la Fibromialgia?

Su causa es desconocida. Sin embargo, se conocen algunos desencadenantes como infecciones (virales o bacterianas), estrés, un accidente, u otra enfermedad simultánea, como artritis reumatoide, lupus o hipotiroidismo. Estos desencadenantes probablemente no causan la FM sino que parecen despertar alguna anomalía fisiopatológica latente que ya estaba presente en los pacientes.

Algunas teorías en investigación implican alteraciones de la regulación de neurotransmisores (serotonina), de la función del sistema inmunitario, de la fisiología del sueño o del control hormonal. Además se están utilizando técnicas de imagen para el estudio de funciones cerebrales y análisis virológicos para determinar el papel de las infecciones víricas en la FM. Aunque no se sabe con certeza, es probable que una respuesta anormal a los factores que producen estrés desempeñen un papel muy importante en esta enfermedad. La causa de la FM no es un capitulo cerrado en la medicina, aunque hay que reconocer que en la actualidad sigue siendo un misterio.

7.- Impacto de la Fibromialgia

Diferentes estudios longitudinales sobre pacientes con Fibromialgia han puesto de manifiesto su tendencia a la cronicidad, originando grados variables de discapacidad y un claro impacto sobre la calidad de vida del enfermo de Fibromialgia, familia y entorno.

La calidad de vida es un término descriptivo que se refiere al bienestar físico, emocional y social y a la capacidad funcional para la ejecución de las tareas comunes de la vida diaria.

El impacto que ocasiona a una persona un diagnóstico de Fibromialgia se puede apreciar, a rasgos generales, en el siguiente esquema:

Impacto de la Fibromialgia
Individual

Económico

Psicológico

Sanitario

Familiar

Socio/LaboralPérdida de la calidad de vida

Desbordamiento de los recursos disponibles

No aceptación de la enfermedad

Incapacidad para protolocalizar eficazmente la Fibromialgia

Incomprensión ante la Fibromialgia

Infraestimación del potencial invalidante

La Fibromialgia es uno de los síndromes más representativos del dolor crónico no oncológico en la población y afecta a más mujeres en la edad media de la vida.

A los enfermos de Fibromialgia, lo que más les duele no es el dolor que sienten todos los días, a todas horas, en todos los músculos; lo que más les duele es la incomprensión ante esta enfermedad por parte de la familia, la sociedad y ante el propio sistema sanitario.

La investigación científica de la Fibromialgia debe ser impulsada desde la propia Administración. El sistema sanitario debe dar respuesta inmediata con actuaciones coordinadas. La ausencia de estudios y formación aún en algunos profesionales sanitarios está ocasionando un grave daño al enfermo de Fibromialgia y como consecuencia a la sociedad en general.

8.- ¿Cuál es el pronostico?

El seguimiento a largo plazo de la FM ha demostrado que se trata de una enfermedad crónica, aunque los síntomas pueden oscilar en severidad a lo largo del tiempo.

El impacto que la FM puede tener sobre las actividades habituales del paciente, incluyendo la capacidad de trabajar, es muy variable dependiendo de cada persona. En general se recomienda que el paciente procure continuar con sus actividades habituales con la mayor normalidad posible; y si trabaja, que continúe haciéndolo.

Sin embargo, con frecuencia se deben reducir las actividades diarias, sugiriendo algunos autores que la incapacidad en la FM esta infravalorada por los médicos, pudiendo tener una importancia similar a la presentada en la artritis reumatoide.